Pecado Capital #3: Soberbia – "Confiar en la experiencia pasada y no actualizarse"
La soberbia fiscal es el “yo ya me lo sé todo” del inversor inmobiliario. Ocurre cuando, tras varias operaciones exitosas, crees que el sistema no ha cambiado y que lo que funcionó hace 5 años seguirá funcionando igual. Es el pecado de no revisar la estrategia ni adaptarse a la normativa.
¿Por qué incurrimos en la soberbia fiscal?
- Confianza excesiva en la experiencia propia. “Siempre he comprado a mi nombre y ha ido bien”.
- Dependencia ciega del gestor. Delegar sin revisar, pensando que “él se encarga de todo”.
- Desconexión de cambios normativos. El Valor de Referencia del Mercado (VRM), modificaciones en el ITP o en el IVA a rehabilitaciones son ejemplos recientes de cambios con gran impacto
- Desconocer nuevas oportunidades. Una sociedad patrimonial tributa al 25 % fijo frente a un IRPF que puede llegar al 45 %.
Historia: el “veterano” recalificado
Luis, con 12 años como agente y pequeño inversor, nunca tuvo problemas. Compraba, reformaba y vendía todo a su nombre. En 2023, tras una inspección, Hacienda determinó que por volumen de operaciones y forma de actuar, en realidad operaba como promotor. Le reclamaron IVA no repercutido, intereses y recargos. Perdió más de 45 000 € y la sensación de que “así se ha hecho siempre” ya no le sirvió como defensa.
Errores detrás de la soberbia
- Ignorar cambios fiscales que afectan a valoraciones, tipos impositivos y deducciones.
- No diversificar estructuras y exponerse a un IRPF alto en lugar de un tipo fijo en sociedades.
- No demostrar actividad real cuando se tributa como sociedad activa (empleados, medios materiales).
- No prever recalificaciones por parte de Hacienda según el volumen y naturaleza de operaciones.
La solución de Inmofiscal
Transformamos la soberbia en estrategia revisada:
- Auditoría fiscal anual para adaptar la estructura a cambios normativos.
- Estudio comparativo IRPF vs. sociedad patrimonial vs. holding.
- Planificación para evitar recalificaciones como promotor o empresario.
- Formación al inversor para que entienda y supervise a su gestor.
Caso práctico: del “yo sé” al “yo planifico”
Clara, con tres propiedades alquiladas, acudió a Inmofiscal. Detectamos que superaba los límites para una deducción óptima en IRPF. Reestructuramos su cartera en una sociedad patrimonial, bajando su tipo efectivo al 25 % y protegiendo sus bienes personales. En tres años ahorró 27 000 € en impuestos.
Conclusión
La experiencia es un activo, pero no sustituye a la actualización constante. No cometas este pecado. Con Inmofiscal, tu estrategia evoluciona al ritmo de la ley.
📖 Continúa leyendo la serie completa:
- Pecado Capital #1: Avaricia – "Avaricia – dejarse llevar por la codicia y ocultar ingresos"
- Pecado Capital #2: Pereza – "postergar la gestión fiscal hasta que sea demasiado tarde"
- Pecado Capital #3: Soberbia (estás aquí)
- Pecado Capital #4: Envidia – "Quiero lo mismo que mi amigo"
- Pecado Capital #5: Ira – "Actúo desde el enfado o la prisa"
- Pecado Capital #6: Lujuria – "Me enamoré de la propiedad y olvidé a Hacienda"
- Pecado Capital #7: Gula – "Quiero más y más propiedades… aunque no sepa gestionarlas"